“Este no es mi hijo”. Eso fue lo que dijo, aterrorizada, Maribel Martínez. La mujer esperaba a su hijo de regreso, de unas vacaciones enRepública Dominicana, y se topó con una sorpresa que la puso muy nerviosa.
Ella había enviado a su hijo, Andy, a Dominicana para visitar a unos familiares. Y se encargó de pagarle a la compañía JetBlue los 100 dólares necesarios para el servicio de “acompañamiento” a su hijo desde esa nación caribeña hasta el aeropuerto J.F. Kennedy, en Nueva York.
En declaraciones a la CNN, la mujer contó el calvario que vivió durante los minutos que pensó que su hijo había sido secuestrado. Ocurrió el pasado 17 de agosto, cuando le trajeron el equipaje de Andy, su pasaporte y a un niño, pero que no eraAndy. Fuente: Cronica
