Su nombre era Mohamed Lahouaiej Bouhlel, tenía 31 años, y había enfrentado cargos policiales por problemas de violencia menor. Sus vecinos lo describen como alguien “tranquilo y silencioso”.
Mohamed era un padre divorciado y tenía tres hijos.
La policía de Francia en horas de la mañana de este viernes penetraron la casa del terrorista en busca de evidencia y datos, con el fin de saber que lo motivó a cometer este atroz acto.
Hasta el momento ningún movimiento se ha adjudicado la tremenda masacre que hizo este hombre.