RD.- El supervisor de un hospital llamó a una mujer llamada Emily, ella tiene dos hijos y su trabajo es recibir niños que han sido abandonados hasta que le consigan un nuevo hogar, esa noche le dijeron que tenían una niña de 3 años y que a su padre había agredido a la madre de un disparo, expresaron que si ella podía ir a buscarla, inmediatamente ella respondió que sí.
La mujer contó otros casos que le habían pasado, como el de un niño de 4 años, la policía le había llamado diciendo que tenían a un niño y que no sabían qué podían hacer con él, Emily expresó que fue a buscarlo y cuando llegó observó que estaba temblando del frío, dijo que tuvo que llevarlo con ella, de esa misma manera ella recibe muchas llamadas al año y les no les da la espalda.
Algunas personas le han preguntado a Emily que por qué lo hace, ella respondió que no puede decirle que no, dice que hay algo en ella que le hace sentir lo que esos niños sienten, solos y tristes, expresó que algunas personas hablan mucho del cuidado de los animales, pero que deberían de hacer lo mismo con los niños, afirma que cuando vuelva a recibir una llamada le volverá a decir que sí, no exactamente para dar el ejemplo, sino porque esos niños pasan tiempos difíciles.
